Niebla

Siempre pensé que sería mucho más difícil irme que volver.  He echado muchísimo de menos el otro lado, y he hecho un gran esfuerzo por cerrar los ojos y seguir sin ver. Pero volver… no tengo siquiera una pista de por donde volver.

Es muy temprano, se ha levantado muchísima niebla, apenas se ve la calle de enfrente. Me gusta. Caminar por el descampado ignorando todo lo que hay alrededor. La niebla lo difumina todo, como siguiendo mi deseo de que se apaguen los colores.

Estoy cansada, muy cansada, esta vida me reclama mucho más tiempo del que en un principio pensé, suele pasar. Hay muchas cosas que quiero acabar aquí antes de volver, me dejé atrapar por completo.

Hundida en la niebla, por un momento cierro los ojos y a mi alrededor todo desaparece, es maravilloso. Abro los ojos enseguida, tan cansada y sin poder, soy demasiado vulnerable.

He puesto tantas barreras al pasado que me resulta casi imposible recordar como llegué al otro lado la primera vez. Por desgracia creo que ha llegado la hora de romperlas. Perder el miedo al pasado y retomar mi futuro.

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