Hablando del Final Fantasy III:
Un juego de Nintendo DS sin minijuegos es como una novia sin tetas.
Un amigo mío, muy sabio, pero con muchos cuernos.
Hablando del Final Fantasy III:
Un juego de Nintendo DS sin minijuegos es como una novia sin tetas.
Un amigo mío, muy sabio, pero con muchos cuernos.